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Research 6 min de lectura

Cómo la segmentación de clientes mejora el ROI del marketing

La mayoría de los proyectos de segmentación producen diapositivas, no resultados. Los que mueven el ROI vinculan cada segmento a una acción distinta, un presupuesto distinto y un retorno medido.

En resumen

  • Disparar a todo lo que se mueve gasta el mismo euro en el cliente que nunca iba a convertir y en el que ya tiene un pie fuera. La segmentación lo redirige hacia donde sí genera retorno.
  • El impulso no lo dan las etiquetas. Lo da actuar de forma distinta sobre cada segmento, medir después el ROI por segmento y llevar el presupuesto a los grupos que pagan.
  • Quienes lideran tratan cada segmento como una decisión, no como una descripción. Las empresas de mayor crecimiento obtienen un 40% más de sus ingresos de la personalización que sus competidoras más lentas.

Casi todos los proyectos de segmentación mueren igual. Un equipo agrupa la base de clientes, pone nombre a los grupos, presenta unas diapositivas y después sigue haciendo el mismo marketing para todos, igual que antes. Los segmentos son reales. El cambio de comportamiento no, y por eso el ROI nunca llega.

El problema no está en los números. Está en tratar un segmento como una descripción de quiénes son los clientes, en vez de como una decisión sobre qué hacer de forma distinta con cada uno.

La segmentación mejora el ROI porque cambia hacia dónde va cada euro

Un mismo mensaje y una misma oferta para todos gasta de más en quienes nunca van a responder y de menos en los pocos que sí lo harán. La segmentación corrige los dos extremos de ese despilfarro. Los grupos de alto valor y alto potencial reciben más atención y ofertas más generosas. Los compradores ocasionales y de baja intención reciben un trato eficiente y de bajo coste. Cuando los segmentos se ligan al comportamiento y al valor, por fin puedes leer el ROI por segmento y mover el presupuesto hacia los grupos que lo devuelven.

A la ganancia en eficiencia se suma la ganancia en relevancia. Los mensajes y las ofertas pensados a partir de las necesidades reales de un segmento convierten mejor, y las mejoras de producto y de experiencia que de verdad importan pueden diseñarse para los segmentos que más ingresos generan. El retorno nace de gastar menos en las personas equivocadas y más en las adecuadas, a la vez.

71% de los consumidores espera que las empresas ofrezcan interacciones personalizadas, y un 76% se frustra cuando eso no sucede. La segmentación genérica se percibe ya como un defecto. Fuente: McKinsey & Company

Un segmento no es una descripción de quiénes son tus clientes. Es una decisión sobre qué harás de forma distinta con cada uno.

La distancia financiera entre las empresas que actúan sobre sus segmentos y las que solo les ponen nombre es enorme, y se nota en el crecimiento.

Gráfico 1

Las empresas de mayor crecimiento obtienen mucho más de sus ingresos de una relación segmentada y personalizada

Empresas de mayor crecimiento+40%
Competidoras de menor crecimientoreferencia

Fuente: McKinsey & Company. Las empresas de mayor crecimiento obtienen un 40% más de sus ingresos de la personalización que sus competidoras más lentas.

Qué hace que un segmento merezca la inversión

Un segmento que no cambia ninguna decisión es una etiqueta, no una estrategia. Los que sirven comparten cuatro rasgos. Son medibles: puedes identificar quién pertenece a cada grupo con datos que ya tienes. Son sustanciales: el grupo es lo bastante grande como para mover la cifra. Son accesibles: de verdad puedes llegar a ellos con un canal y un mensaje. Y son accionables: hay algo concreto que puedes hacer por ese grupo y que no harías por otro.

Las segmentaciones más sólidas combinan tres capas: quién es el cliente, qué hace y por qué lo hace. Los datos demográficos y firmográficos fijan el marco. Los datos de comportamiento y de transacciones muestran el valor y la intención. Los datos actitudinales, que salen de la investigación y de las señales de las encuestas, explican la motivación a la que puede apelar una campaña. Construye los segmentos sobre una sola capa y tendrás un grupo limpio con el que nadie sabe qué hacer. Constrúyelos sobre las tres y la acción se escribe sola.

6–10% el incremento de ingresos que las marcas capturan con la personalización avanzada, creciendo de dos a tres veces más rápido que las marcas que no personalizan. Fuente: Boston Consulting Group

Convierte los segmentos en acciones distintas y mide después el retorno

La disciplina que separa el impulso de las etiquetas consiste en actuar de forma distinta sobre cada segmento y leer el resultado.

  1. Parte de una decisión, no de un grupo. Ancla el trabajo a una pregunta que puedas financiar: dónde conviene concentrar la captación, o quién debería entrar en el programa de retención. Los segmentos creados para responder a una decisión acaban usándose.
  2. Diferencia el tratamiento. Cambia el mensaje, la oferta y la combinación de canales según el segmento. Los grupos en riesgo reciben contacto proactivo; los de alto valor, un trato exclusivo; los compradores de baja intención, una automatización eficiente.
  3. Mide el ROI por segmento. Prueba grupo a grupo y deja que decidan la respuesta y el retorno de cada segmento, no la voz que más grita en la reunión, dónde escalar la inversión.
  4. Reasigna y actualiza. Lleva el presupuesto a los segmentos que pagan y revisa los grupos a medida que cambia el comportamiento. Tres a cinco segmentos que un equipo sea capaz de recordar valen más que diez con los que nadie sabe qué hacer.

Aquí es donde la segmentación enlaza con el resto del sistema. Los mismos grupos que guían una campaña deberían alimentar los modelos de retención y de valor, para que el relato siga siendo coherente. No estás etiquetando clientes: estás decidiendo dónde invertir y cómo actuar, y la economía de acertar es contundente.

25–95% el aumento de beneficio que produce elevar la retención de clientes en apenas un 5%, que es exactamente la palanca que acciona un segmento de clientes en riesgo bien construido. Fuente: Harvard Business Review, citando a Bain & Company

Las empresas que ganan con la segmentación no son las que tienen más segmentos. Son las que asignan a cada grupo una acción distinta y un presupuesto distinto, y luego dejan que el retorno medido mueva el dinero. Ese es el salto que va de describir la base de clientes a gestionarla.

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Fuentes

  1. McKinsey & Company, "The value of getting personalization right or wrong is multiplying," mckinsey.com.
  2. Boston Consulting Group, "Profiting from Personalization," bcg.com.
  3. Harvard Business Review, "The Value of Keeping the Right Customers," hbr.org.

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